Me perdí completamente, perdí mi esencia y mi ser, mi personalidad, mi ideal y mi frecuencia. Me encerré en 4 paredes hechas de una gruesa capa de rencor pintadas con un poco de olvido y ardor. Deje paso a la anestesia que no me dejaba sentir dolor, me tape los ojos para no poder ver la manera en que vivía, no sentía, todo era un acto. Era como jugar a la gallinita ciega, buscaba algo con los ojos cerrados, ni sabia lo que buscaba, ni sabia que lo buscaba.
Un dia me abrieron los ojos, me sentí perdida, abrumada. El dolor llego hasta lo mas profundo y no supe que hacer. Me refugie en mis amigos que me ayudaron a seguir, y la noche nos albergo en su piel. Hasta que entendí que no podía solo pasar el mal momento, sino que me tenia que enfrentar a el. Puse todo mi empeño en hacerte volver y que vieras que no soy la misma, que cambie, que te quiero, que al fin puedo hacerte bien.
Con este nuevo sentimiento conseguí seguir, haciendo lo mejor para los dos hasta que llegue en día que me veas en la manera que hoy me veo yo, hasta que llegue el día que caminemos juntos los dos.